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miércoles, 16 de noviembre de 2016

Gladiadora

   
  Emerge de la profundidad de la tierra una figura. Mira a su alrededor, es un lugar diferente a los anteriores y lleno de gente vociferando. Está en el centro de la arena. Hace calor y siente como su musculatura se tensa, está en guardia, ante lo que puede acontecer. Blande su  espada, como si fuera una parte mas de su cuerpo. Son muchos años luchando en la arena y hoy está en Roma, en el coliseo. Lugar de lucha y sangre. 
Suda y le cuesta respirar a través del casco que le protege. Decide quitárselo, a riesgo de volverse más vulnerable en la lucha. Deja suelto su cabello azabache a la suave brisa, que sopla en ese momento. 
El público aplaude y grita al verse sorprendido ante una gladiadora. En ese momento se abre la puerta de la vida aparece otra persona, ¿quien será su oponente?. 
Por su cabeza recorren mil pensamientos... Agarra fuerte la espada y el escudo. 
Su contrincante camina lento, pero seguro levantando los brazos, animando a que la gente participe de esta lucha. El público ruge... y llega a la altura de Flavia. 
La observa, manteniendo una distancia de seguridad y va girando alrededor de ella. Flavia la sigue fijamente, atenta a cualquier movimiento que haga. Se están tanteando, pero ella decide tomar la iniciativa. Ataca con fuerza y su espada es repelida por el escudo oponente. Vuelve a arremeter pero su contrincante se mueve rápido también y esquiva los golpes. El público grita jubiloso ante el espectáculo y el césar aplaude y comenta con sus invitados la lucha.
La oponente de Flavia decide contraatacar y hacer que retroceda. Lo está consiguiendo... se están acercando peligrosamente a la pared de las gradas. Está dejando que se confíe.
Su oponente lanza su espada contra el vientre descubierto de Flavia, pero en un movimiento rápido y estudiado esquiva el golpe, agarra la muñeca de su contrincante y lleva su brazo contra su rodilla y de un golpe fuerte hace que suelte la espada, le hace una llave que la deja bloqueada y a su merced. . Hace que caiga contra el suelo y quede inmóvil ante ella. Su oponente intenta zafar, pero no puede. Flavia mira hacia la grada, sólo ve rostros enfervorizados gritando. El césar tiene la última palabra en esta liza, vida o muerte y esperan su decisión. Se levanta despacio y con paso firme anuncia con su mano que la suerte está echada, muerte es su decisión.
Flavia mira a su oponente de lucha y por su cabeza pasan mil pensamientos, por un lado ha sido entrenada para ello y acatar su decisión, pero por otro lado está cansada de tanta lucha y sangre. Si decide obedecer, le espera la gloria de Roma, el reconocimiento de un imperio. Pero si decide contrariarlo, las consecuencias pueden ser terribles. Quizás a sí consiga algo de remisión por todo lo acaecido en su vida... 



                                                        

                                                  

viernes, 11 de noviembre de 2016

Alzheimer

Hola mama, que tal estas?. Me mira, pero tiene la mirada perdida, consigue 

balbucear alguna palabra, entre inteligible y codificada en su lenguaje. La 

acaricio y abrazo fuertemente, se que sigues ahí mami, aunque a 

veces aparezca ese otro yo que está siempre enfadado y con miedo.

Muchas veces me pregunto por qué te ha pasado esto, con lo que siempre nos 

has querido y has estado siempre ayudando y  apoyando... Se que tu otro yo 

sigue en tu interior queriendo salir y decirme hija estoy aquí y te quiero 

mucho. 

Te echo mucho de menos , me acuerdo de todos los buenos momentos que 

hemos compartido y de los no tan buenos que hemos pasado juntas.

Ya no estás, alguna vez me reconoces, me sonríes..., pero al poco rato sale tu 

otro yo, para volver a estar enfadada. Aunque estés a si ahora, seguiré estando 

a tu lado para darte mucho amor y cariño, como siempre hiciste tú. 



Hay muchos casos de alzheimer y diferentes al de mi madre.  Desde aquí transmitir a las personas que  lo padecen y familiares,  muchos ánimos porque se lo difícil que es ver a un familiar que ha dado todo por ti, como desaparece poco a poco y no te reconoce.










domingo, 7 de agosto de 2016

Quiero ser mayor ?

 Sara estaba desayunando con su madre. Estaba triste, y su madre se percató y le 

preguntó, que te pasa hija?. Que quiero ser mayor, quiero ser como tú.  Con dulzura la 

miró y le preguntó, Por qué piensas eso Sara?.  Porque ganas dinero, tienes un trabajo, no 

dependes de nadie, tienes coche, ... Elena sonrió, la cogió de la mano y le dijo, ahora es 

tiempo de disfrutar de tu tiempo, jugar, estudiar, .... Tienes que disfrutar del ahora, que 

cuando llegues a mi edad dirás que bien estaba, sin tantas responsabilidades y con mas 

tiempo para ti y no a la carrera como voy yo ahora. 

Se abrazaron madre e hija... Cuando de repente sonó un timbre continuo. Era el 

despertador de Sara. Dió un respingo y se despertó. Con lo a gusto que estaba en su 

sueño... Miró el reloj y dijo, las seis de la mañana, a la carrera, preparar el desayuno de la 

familia, arreglar a los niños, llevarlos al colegio en el coche, aguantar atascos, dejarlos, 

llegar al trabajo,  acabar mi jornada laboral, llegar a las tantas a casa del trabajo. Menos 

mal que mi marido ha recogido a los niños y ya les ha dado de comer. Como rápido y a 

llevar a los niños a las actividades extra escolares, cuando los dejo voy a hacer la compra 

a casa a preparar la merienda cena y la comida para mañana. 

Llegan mis padres con mis niños y cuando llega mi madre a mi altura, le digo, que razón 

tenías de cuando era pequeña y me decías que aprovechara y disfrutara de la niñez. 

Ahora tengo muchas cosas que me hacen muy feliz y cada etapa tiene su tiempo de 

disfrute. Por eso tenemos que aprovechar y disfrutar al máximo cada etapa de nuestras 

vidas. 







                                                   

martes, 15 de diciembre de 2015

Invierno sombrío. Luces de melancolía. Sueños rotos.  Atardeceres tristes. El frío entumece mi corazón lleno de dolor. Deseo tanto la llegada de la primavera, para sentir los rayos de sol acariciando mis mejillas y al viento susurrándome al oído, suavemente. 
La primavera me hace renacer y sentir la vida de nuevo, que inunda mis venas de felicidad. El corazón bombea rápido mi alegría por todo mi cuerpo, mi tez blanca, se vuelve sonrosada y llena de color. 
Pero estamos en invierno... y toca abrigarse y ver el lado bueno de las cosas. Por que no disfrutar del frío, abrigarse y juntarse un poquito mas a la persona que quieres y sentir el amor que irradia por cada poro de su cuerpo. Es tan bonito el amor y al lado de  una chimenea, sus llamas nos calientan y nos hacen sentir arropados y llenos de felicidad de estar juntos. 
El invierno tiene también sus cosas buenas y no hay que pensar en cosas tristes, que estamos en tiempo de navidad





                                                           
                          FELIZ NAVIDAD A TODOS !!! 







sábado, 2 de marzo de 2013

Aquella noche


Me acuerdo todavía de la noche en que quedamos para celebrar en la intimidad, que nos íbamos a casar, en un restaurant  muy coqueto, donde nos conocimos. Que ilusión y que felicidad me hacía estar allí de nuevo.

El tiempo iba pasando lento y tú no aparecías, lo único que oía era un sin fin de sirenas sonando en el exterior.

Te esperaba y esperaba, pero nada ni una llamada, ningún mensaje, sólo silencio.

Te llamé pero lo tenías apagado o fuera de cobertura, me exasperaba lo que estaba ocurriendo.

Cerraron el restaurant  y yo hecha polvo caminaba pensando que habría pasado. Me acerqué a tu casa y nadie respondió.

 

Por la cabeza se me pasaron mil cosas; por qué me habías hecho esto, ahora que íbamos a casarnos y desapareces sin dejar rastro.

Los días iban pasando y nadie sabía nada de ti, ninguna noticia tuya, te habías evaporado.

Estaba destrozada, nada podía hacerme salir de la tristeza y desesperación.

Afortunadamente apareció un antiguo y buen amigo que poco a poco iba consiguiendo mi recuperación, aunque seguía pensando en ti y echándote de menos. Pero la vida debía continuar.

Un día Fran me invitó a la inauguración de un nuevo restaurant, que era de un amigo suyo y cuando llegamos, cual fue mi sorpresa, al encontrar a la persona que mas amaba junto a otra chica. Quise morir, quise abofetearle, pero no fui capaz de hacer nada, solamente conseguí balbucear a Fran, por favor sácame de aquí y llévame a casa.

Cuando estábamos a la puerta del restaurant esperando un taxi. Salió él y tras de él la chica.

Oh!, que estaban viendo mis ojos, como podía ser eso. Estaba en silla de ruedas y la chica le ayudaba a moverla.

Corrí hacia él y le pregunté ¿que te ha pasado?, ¿qué pasó la noche que quedamos?.

El me agarró las manos y me dijo; esa noche iba embelesado de felicidad por casarnos, que al pasar por un paso de cebra no me percaté de que venía un coche a gran velocidad y me atropelló justo antes de cruzar, para llegar a nuestro encuentro.

Ahora recuerdo ese sin parar de sirenas de esa noche.

¿Por qué no me dijiste nada, por qué preferiste que te odiara a que estuviera a tu lado cuidándote?

Porque no quería que cargaras toda tu vida con un tullido y pudieras rehacer tu vida junto a alguien independiente y te diera todo lo que conmigo tendrías que renunciar.

Estás loco, te sigo queriendo y quiero estar a tu lado siempre, andes o no, quiero darte todo el amor, y no siento lástima por ti, si no orgullo por cómo eres y voy a estar a tu lado siempre, porque me caso con la persona y no con el cuerpo.

Nos abrazamos muy fuerte, mientras caían las lágrimas por nuestras caras, ante tanta emoción acumulada. Nos besamos apasionadamente jurándonos amor eterno.

domingo, 10 de febrero de 2013

Mi mar


La niebla cubre nuestro pequeño pueblo costero. Siento como me acaricia la niebla mientras camino por la arena en la playa. Me adentro un poco en el agua y el mar se acerca a besar mi piel. Que bonito es disfrutar de mi mar que me ha visto crecer. Cuantas veces he jugado en sus aguas, hecho figuras en la arena y como venía ella a verlos, pero sin querer se rompían cuando las tocaba. Que bonitos atardeceres he vivido a tú lado. Me has mecido en tus tranquilas aguas, mientras soñaba despierta en nuestro amor. Cuantas veces nos hemos echado de menos y tú subías con tus olas cualquier acantilado para podernos ver y besar mis labios. La de veces que habré surcado tus aguas para perderme en tu interior y poder compartir a solas nuestro amor.

Mar lleno de vida, de colores, que me ilusionan y me animan a seguir a tú lado y a pensar en que nunca me podré separar de ti.


lunes, 12 de noviembre de 2012

Recuerdos


Llegué por fin al pueblo de mis abuelos, después de conducir bajo una lluvia intensa. Llegué al remanso de paz que desprende cada rincón de este pueblo situado a las faldas de las montañas y recorriendo un arroyo de aguas cristalinas sus alrededores, que albergan un vergel de flores de una fragancia única y bosques de un verdor extraordinario, mientras los frutales ya están en flor.

Yo bajo toda decidida  del coche y al poner el pie en el suelo directo a un inmenso charco lleno de agua y barro, me acordé del señor alcalde y de toda su familia. Pero decidí no poner mala cara a pesar de que me empape todo el pie.

Entré con mi pequeño equipaje en la casa y fue abrir la puerta y agolparse una infinidad de recuerdos inolvidables pasados con mis abuelos y mis padres. Me entró mucha melancolía al ver tantas cosas que me recordaban a ellos.

Pasé a mi habitación, estaba como la dejé la última vez después de tantos años. Abrí la ventana y pude ver las maravillosas vistas que tenía mi pueblo, que deleite volver allí.

Decidí cambiarme y salir a dar una vuelta. Las calles estaban desiertas, era  muy temprano, que

paz reinaba allí, sólo se oía el alegre gorjeo de los pájaros,cuando de repente diviso a un chicarrón fuertote que venía hacia mi en su caballo blanco, al llegar a mi altura se para y después de mirarme descaradamente, me saluda, diciéndome;

Hola Ariel, no has cambiado nada a lo largo de todos estos años, sigues tan bonita como siempre; con tu melena pelirroja y esas pecas que salpican esa carita tan bonita que tienes. Te había dicho alguna vez lo guapa que eres?.

Me hizo sonrojar al recibir ese ramillete de piropos de mi antiguo novio y esbocé una pequeña sonrisa.

 Hola Ramón, conseguí responderle, tu tampoco has cambiado nada, sigues igual de zalamero  y los dos nos echamos a reir.

Ël se bajó del caballo y me dió un par de besos y un fuerte abrazo. Al sentirnos tan cerca, mi corazón volvió a sentir cosas, que estaban olvidadas y volvían a renacer con fuerza. Pero me dije calma es normal muchas emociones de golpe y el estar cansada del largo viaje.

Me propuso que luego por la tarde saliéramos con los caballos a dar una vuelta por los alrededores del pueblo y yo le dije será un placer.

Te recojo sobre las cinco, estate preparada he?.

Lo estaré Ramón me hace mucha ilusión.

Pues hasta entonces y me dio un beso en la  mejilla.

Me dejó muy nerviosa, como anhelaba volver a estar con él y recordar tiempos pasados junto al chico que por primera vez me hizo volar de verdad y que ya cité en otro relato.

Acabé de dar la vuelta por aquel maravilloso lugar y me fui a un pequeño ultramarinos a comprar algo para comer. Al entrar me reconoció Paqui la dueña , me dió un beso enorme que resonó por todo el comercio y que manera de abrazarme, me dijo mi pequeña niña que jugabas hasta hace poco por aquí con las muñecas y como has crecido en estos años, eres ya toda una mujer, que espigada y guapa estas.

Gracias Paqui pero no exagere,

Y que te trae por aquí?,

El descansar y recordar tiempos pasados.

Muy bien hija pues aquí vas a descansar de lo lindo porque somos cuatro vecinos y cada vez menos.

Es una apena le dije, le pedí lo que necesitaba y derechita a casa.

En el camino estaba una vieja fuente de aguas puras, en que de pequeña después de corretear por el pueblo con los amigos nos parábamos a descansar para beber agua y contarnos mil chistes y chismes divertidos. Los chicos a veces simulaban los duelos de antaño en que se batían a muerte la gente, por una afrenta cometida contra ellos o sus amadas, con sus armas antiguas de fuego, en este caso eran de agua, que tiempos aquellos llenos de ilusiones y felicidad.

Comí rápido y me preparé para el paseo a caballo, siempre me había gustado y se me daba muy bien.

Llamó Ramón a la puerta y salí presta. Al salir me encontré con que me había traido un caballo de color negro como la noche, era precioso, que caballo tan bonito.

Me subí a él y empezamos a cabalgar juntos .

Él me preguntó como has vuelto después de tanto tiempo?

Y yo le dije, Ramón en mi vida apareció un hombre que me dio la luna, pero como buen mago que era, al final lo convirtió en una ilusión y necesitaba tiempo para recuperarme y seguir luchando.

El me acarició suavemente la mejilla y se entretuvo acariciando mi pelo color zanahoria que yo siempre odié, pero que a él le cautivaba.

Nos íbamos alejando del pueblo y adentrando en el valle rodeado de arboles frutales en flor. Que lugar mas maravilloso acompañado por alguien a quien quise y seguía amando.

 

El me dijo vamos a parar aquí en el arroyo para que beban un poco los caballos. Nos bajamos de ellos y en ese momento en que se volvieron a cruzar nuestras miradas, nos dijimos tantas cosas sin hablar. El cogió mi mano y empecé a temblar de emoción, me acarició suavemente la mejilla y el rozar de sus manos en mi cuerpo me hacía estremecer de lo que estaba sintiendo. Me soltó el pelo y me dijo porque el amor es tan fuerte entre nosotros y nunca podemos ser pareja y yo le dije porque tú decidiste casarte con otra persona antes de esperarme a que regresara y nuestro amor es imposible aunque sintamos que estamos hechos el uno para el otro, pero no pienso destruir tu matrimonio y hacer infeliz a alguien que te quiere mucho.

Yo me ire con el corazón roto de nuevo pero tu tendrás a alguien a quien querer que te espera en casa con la sonrisa en los labios, mientras yo estoy sóla, no tengo a nadie y ese va a ser mi sino durante toda mi vida.

Despues de decirle todo , quise morir porque lo deseaba con todas mis fuerzas estar junto a él y ahora para siempre, pero no podía ser. Le di un beso en la mejilla y le dije sigamos el camino.

El se entristeció, pero sabía que tenía razón y yo haciéndome la fuerte cuando quería llorar y decirle te quiero, pero no podía ser.

Han sido días inolvidables con la persona que mas he amado, en que he podido conocer  a su hija , que es una ricura y se parece un montonazo a su padre, de conversar y reir con la pareja de Ramón. Ha sido todo muy bonito.

Que feliz por tantas cosas y que tristeza por tener algo que es fugaz pero que me ha hecho revivir  y ser feliz por unos días algo que pudo ser y ya no será posible.

En mi recuerdo siempre quedará el último beso que nos dimos, bajo la luz de la luna y las estrellas como únicos testigos.

sábado, 13 de octubre de 2012

El primer chico que me hizo volar

Yo era una chica menudita, muy guapa, con mucho encanto. Modestia aparte.
Estaba en el patio del colegio, en el recreo, con mi amiga del alma.
Estabamos hablando ensimismadas del chico de la segunda fila de nuestra clase; que tenía la sonrisa perfecta, unos ojos preciosos.
Era guapisimo!!, era el chico de nuestros sueños.
Las dos suspiramos a la vez, la de cosas que se nos pasaban por la cabeza, que podríamos hacer con él.
Cuando me dió por girarme y ver como venía hacia mi drecto un miura, perdón, quiero decir, un pedazo chicarrón, fuertote, del último curso, que estaba jugando a guardias y ladrones y venía a toda pastilla hacia mi.
No nos dió tiempo a esquivarnos.
Del fuerte impacto, salí despedida por el aire varios metros.
La sensación fue agradable la de flotar en el aire, lo peor fue la caida, lo que mas dolió.
A si fue la experiencia con un chico que me hizo sentir de verdad lo que es volar.

miércoles, 10 de octubre de 2012

La fuerza del amor

Era por la tarde, a lo lejos se veían nubes muy grises y se estaba levantando viento que traía el olor a tierra mojada.
Cerré la ventana y me puse a leer mi libro de poesía.
Estaba tan abstraida leyendo, cuando me sobrecogió el estruendo de un trueno. El viento tan fuerte, abrio de golpe la ventana, entrando la lluvia con fuerza.
Cerré la ventana y pude ver como el día se había hecho noche y en medio de la oscuridad los rayos iluminaban el cielo.


Me empecé a poner nerviosa, se me puso un nudo en la garganta, porque mi padre se estaba retrasando y hacía un tiempo infernal para conducir.
Le llamé al móvil pero no hubo respuesta, le llamé al trabajo y ya había salido.
Cuando de repente oí ruidos en la puerta , ¿será él?.
La sombra traspasó el umbral de la puerta y un rayo iluminó la habitación y pude ver que era mi padre.
Corrí a abrazarlo y todos mis miedos se disiparon al estar junto a él y ver que estaba bien.
Venía empapado de agua y aterido de frío.
Le pregunté como era eso, si llevaste el coche? y me dijo, el coche se me averió cerca de casa y he tenido que venir andando.
Mi padre subió a cambiarse, mientras yo le preparaba un colacao bien caliente, para que entrara en calor.
Cuando llegué al salón, nos sentamos y yo me apoyé sobre su pecho, como me gustaba hacer.
Esa noche hablamos de muchas cosas; de amor, de vida, de mis metas, ... De cosas que nunca antes habíamos tenido oportunidad de hablar y compartir.
Había tanta paz en la casa, mientras en el exterior, todo era caos por el temporal.
Eran momentos mágicos porque los dos queríamos hablar a la vez, teníamos tantas cosas que decirnos y contarnos.
Había tanta dulzura y cariño en cada frase que me decía, mi padre.
La noche iba pasando a ser madrugada bien entrada, sin darnos cuenta del tiempo; hablando, riendo, haciendonos bromas.
Hasta que mi padre me abrazó muy fuerte y mientras me decía dulcemente, mi princesa, siempre estaré a tu lado de una manera u otra.
Me dió un beso y yo me sumí en un dulce y profundo sueño en el que iban pasando momentos inolvidables y muy felices vividos junto a mi padre .
Cuando desperté había amanecido. Busqué y llamé a mi padre, pero no estaba. Supuse que habría ido a ver el coche.
Subí a mi habitación y cuando iba a guardar mi libro de poesía, cayó una nota al suelo, como hacen las hojas de los árboles en otoño.
En ella me decía:
"Mi niña, la noche que hemos pasado, ha sido única e irrepetible, era una despedida, un intento por recuperar recuerdos, frases que no dijimos, de momentos de futuro en que ya no estaré. Intento de recuperar un tiempo que se me escapaba y ya no podía hacer nada. Sólamente abrazarte muy fuerte y darte un beso de buenas noches como siempre hacía".
La nota según la leía, iba desapareciendo y convirtiendose en gotas de agua como si fueran lágrimas.
Me derrumbé al leer eso.
En ese momento agarré el móvil y llamé a mi padre.
Respondió una voz que no era la suya.
Dije ¿papá? y la voz se identificó diciendo que era policía y que esa noche mi padre había sufrido un accidente que le había costado la vida, al salirse de la carretera y volcar.
Yo le dije entre balbuceos, si mi padre ha estado toda la noche conmigo.
Ojala la fuerza del amor pudiera hacer reales estos momentos para podernos despedir de la gente que nos importa. Ojala existiera el flashback, para volver al pasado y cambiar muchas cosas.
Como no existe ojala dijeramos e hicieramos las cosas en el momento y no esperaramos al mañana, porque quizas el mañana ya no exista.

lunes, 8 de octubre de 2012

Un regalo

 
Un día compré una muñeca muy antigua, a un anticuario, para mi madre que le gustaban mucho.
La muñeca tenía una expresión, con su pelo largo, las cejas pronunciadas, ojos grandes y de casi tamaño natural; que la verdad me daba un poco de repelus.
Cuando llegué casa, se la di a mi madre.
Que ilusión le hizo. Lo único que me dijo que la pondría en mi habitación porque en la suya ya no tenía sitio.
Se me cambió la cara, dormir con semejante muñeca.
Aquella noche empezó a llover fuerte, a sonar truenos, a caer rayos con toda su fuerza, iluminando la cara de la muñeca.
Preferí no hacer caso a la situación y me eché a dormir tranquilamente.
De repente me desperté con un dolor insoportable en mi espalda. La muñeca me estaba golpeando en ella.
Intenté pararla, pero era mas rápida que yo y como se reía la muy condenada, cada vez que me daba un bofetón.
La cosa la pintaban fea para mi.
Salí de la habitación y ella detras mia.
Teníamos un extintor en el pasillo. Lo agarré, cuando me propinó una patada en toda la espinilla, haciendome caer al suelo del dolor.
Pero no solté el extintor y mientras se reía la muy ...
Le enchufé el extintor a la cara y conseguí cegarla.
Tiempo justo para golpearle con él y dejarla inmóvil.
Agarré una maleta que ya no utilizaba, la metí en ella y cerré con llave.
Salí a toda prisa a casa del anticuario y cuando llegué y me abrió le dije, quedesela, no hace falta que me reintegre el dinero.



 

sábado, 6 de octubre de 2012

Carta a una madre

Madre, ahora que la luz de tu vida se va apagando irreversiblemente.
Te miro y te veo tan serena, sabiendo lo que va a pasar.
No cambias hasta el último momento, sigues igual que cuando estabas bien.
No quieres verme mal y sacas fuerzas de no se donde, para darme palabras de aliento, de cariño, de comprensión, ...
Me das a entender el porqué de las cosas, como cuando era pequeña, que todo me lo explicabas y yo me quedaba atónita de lo que sabías, siempre me aconsejabas y querías lo mejor para mi
Te voy a echar mucho de menos, ¿quien va a ser ahora mi confidente, mi amiga, ... ?
Cuando conocí el amor, tu estabas pendiente, para aconsejarme y desearme todo lo mejor.
Te sentías tan feliz de que tu hija encontrara el amor.
Cuando decidí dejar todo por estar con él, tu no te opusiste y como siempre nos diste tus bendiciones para que fueramos muy felices y lo fuimos.
Pero el amor es una quimera y tan pronto tienes todo, como de repente todo desaparece.
El me dejó y tu de nuevo me aceptaste en tu casa. No tuviste ninguna mala palabra, ningun reproche, sólo palabras de amor, de comprensión y mucho cariño.
Me asiste tan fuerte de la mano que no dejabas que callera.
Me curaste de mis heridas y con tu ayuda cicatrizaron hasta las mas profundas.
De pequeña, cuando me caía haciéndome heridas, iba a ti con pucheros, ya me estabas cogiendo en brazos, para llevarme a curar, y mientras lo hacías me decías "es normal que llores porque duele, pero despues de un tiempo se cura, vuelves a correr y a sonreir de nuevo"
Con sus remedios todo se curaba.
Eras la estrella que yo seguía, que me guiabas en la oscuridad y en las noches en que no encontraba el rumbo, tu estabas para iluminarme e indicarme el camino correcto.
Una estrella se apaga en la tierra, pero otra aparece en el cielo.
Siempre estarás presente en mi y hasta el último suspiro tuyo estaré asiéndote de la mano, como hiciste tu con migo.
Gracias por hacerme la mujer que soy ahora, por enseñarme tantas cosas bonitas, por tener tanta paciencia con migo, ...
Gracias mama